Ya estamos a dos meses de la oposición y comienzan los nervios. Si lo pensáis es normal: nueve meses de estudio a una media de 7 horas diarias incluyendo puentes y vacaciones, os podéis hacer una ligera idea de lo que ésto significa...te juegas un curso entero a un examen.

Procuro pensar en todo lo que estoy avanzando y en lo que he mejorado tratando de retroceder al 3 de octubre, día en el que comencé esta aventura...o putada, según se mire.

Mis nervios afloran aun más cuando pienso en mi querido PP (puta programación) que avanza a marchas demasiado lentas para el tiempo que queda...

A partir de ahora: mucha tila para templar los nervios y 9 horas mínimas de estudio diarias.

El reloj ya ha empezado su cuenta atrás...